miércoles, 21 de diciembre de 2011

Primera impresión

Tengo la gran suerte de poder contar mi experiencia personal que se basa simplemente en ayudar a distribuir alimentos, ayudar a repartir y mover cajas... pero todo esto con un objetivo muy profundo: ayudar a la gente del cuarto mundo que pasa hambre y que es tan cercana a todos nosotros. Pero lo malo es que no no damos cuenta. Con la visita estos tres días al banco de alimentos situado en la zona franca me he dado cuenta POR FIN que el tema es en serio. Hay muchísima gente en Barcelona mismo, mas de la que jamás hubiera imaginado, que pasa hambre. Y realizar un bien social de este calibre es realmente satisfactorio.
Tengo que decir que la primera vez que entré en ese enorme almacén me quedé alucinado con la cantidad de comida que había, y en cuanto supe que era para esas personas que lo pasan realmente mal, no me importó en absoluto ayudar a cargar cajas y lo que hiciera falta...

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